
Echas los garbanzos a remojo y te preguntas por qué los pones siempre en agua caliente y sal, entonces tienes la genial idea de que, para probar, vas a suprimir esta vez la sal ¡a ver qué pasa!
Estás a las 11 de la noche haciendo los susodichos garbanzos para el día siguiente y piensas qué bien estás llevando esta semana lo de las comidas de un día para otro ¡viva la organización aunque te tengas que acostar a las mil y una!
Te levantas a las 7, desayunas, te medio preparas, llevas el primer turno al insti. Vuelves a casa, despiertas al segundo, le haces el desayuno, le preparas la ropa y mientras se viste, tú te acabas de arreglar. Segundo turno al cole. ¡Las 9 de la mañana y ya estás estresada!
Te vas a trabajar,trabajas y trabajas.
1:55 ¡a por el niño al cole!, mientras esperas por la chica del insti compras el pan.
2:30 llegas por fin a casa. Tu marido tiene la mesa casi preparada y está echando los garbanzos en los platos ¡que bien! de repente le ves que tuerce el morro y dice:
- mmm,¿estos garbanzos son los de siempre?
A lo que tu contestas quitándote los zapatos...
-Sí, además eran los últimos del bote.
-¡Pues parece que van a estar un poco duros!
Te sonríes explicándole tu maravillosa idea, pensando que iba a ser una anécdota simpática y de repente... no lo puedes creer... y oyes...
-¿Porqué te crees que llevas haciéndolo 18 años?
-Sí cariño, pero quería saber si en realidad era el agua caliente o la sal.
-Pero es que de verdad no te acuerdas?
-Pues no, no lo sé. Será cosa de mi mala memoria, ya sabes.
-Es que no lo puedo creer
-¿Por qué me miras así? No creo que sea para tanto. Qué mas quisiera yo que acordarme de todo, pero soy así y no lo puedo remediar.
-¡Ah claro! cuando te pasa a tí es tu mala memoria y cuando yo tengo un despiste me montas la bulla.
-Pero ¿de qué estás hablando?.
-¿De verdad quieres que te conteste o me cayo?
-No entiendo nada.
-¿Te contesto o me cayo?
-¡Me estoy sintiendo amenazada!.
-¡Cómete tú los garbanzos!
Los pobres garbanzos no estaban tan duros...